Casas madera Madrid: eficiencia, rapidez y ahorro

Apostar por una casa de madera es hacerlo por el ahorro. La madera es un material resistente y aislante que permite reducir el consumo en calefacción y aire acondicionado de una manera considerable. A veces también se incluyen otros aislamientos como celulosa, fibra de madera o algodón reciclado, se utilizan ventanas de triple cristal y, a veces, energías renovables. Con todo, se puede llegar hasta un 90% de ahorro energético.

El uso de la madera en una estructura reduce entre 8 y 13 veces la energía necesaria en comparación con una equivalente de acero o de hormigón armado. Además, es el material que menos energía consume para su obtención.

Una casa de madera supone también un ahorro en los suministros de energía, pero también tiene un precio cerrado y plazos más cortos. Se tardan unos cuatro meses para una casa de unos 150 metros, muy por debajo de la construcción tradicional, que puede estar entre los 12 y 18 meses.

Casas madera Madrid, todo son ventajas

Todas estas casas cumplen los mismos requisitos legales y constructivos que las tradicionales. Los acabados de la fachada pueden ser de cualquier material (piedra, madera…) y los diseños son personalizados. No hay dos casas iguales. Con posterioridad se puede ampliar o modificar su distribución.

Pero el mercado de la madera da para mucho y junto a esta forma de construir está la que apuesta por una nueva generación de viviendas modulares e industrializadas, hechas por completo en una fábrica. Paredes, suelos y techos se fabrican en la línea de montaje, como ocurre con los automóviles. Estas viviendas se pueden transportar, montar y desmontar, cambiar de posición o ubicación (siempre que no estén fijadas al suelo). Entre sus ventajas están el precio (hasta un 35% más barato respecto a la edificación a pie de obra), y los tiempos (son una tercera o cuarta parte que los de la obra tradicional). Pero también la eficiencia (nueve horas de un operario de fábrica por 30 de un trabajador en una obra por metro de unifamiliar), y la energía (consume seis veces menos energía que en la convencional).

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